sábado, 28 de febrero de 2015

Barrio judío de Budapest

 Estamos dentro de la gran sinagoga y que es una de las mayores sinagogas en el mundo con excepción de la que se encuentra en Nueva York y claro está, la de Jerusalem, tiene capacidad para 3000 fieles y que por su localización recibe el nombre de sinagoga Dohány Utca.
Data de 1859 y tiene un estilo mezlca de romántico y árabe con una cúpula de cobre y que tiene cierta inspiración de iglesia cristiana por la nave central, el rosetón y las torres laterales.
 Restaurada en 1990 gracias a donaciones privadas, esta llamada "catedral" judía está repleta de preciosos elementos decorativos como un precioso órgano o las tallas del arca de la alianza. Anexa a la sinagoga está el museo judío de Hungría y que contiene un sinfín de objetos rituales de plata fruto de donaciones anónimas.
 Hasta la segunda guerra mundial, Budapest tenía una población judía cercana al millón de habitantes, en la actualidad rondan los 80000, casi en su totalidad viven en Budapest, el 90 %, en el museo se puden ver lápidas del siglo III y como en casi todos los países, sufrieron los vaivenes de la historia, ora tolerados, otras odiados; acusados incluso de provocar la peste en Budapest: Por fortuna la clase media pujante del siglo XIX estaba formada por muchas de sus familias influyentes.
 El jardín, con el memorial Raoul Wallenberg y al lado con el de los hombres justos donde se puede encontrar el nombre del diplomático español Ángel Sanz Briz que sirviéndose del engaño de que eran sefardíes y por tanto "españoles" evitó que fueran deportados a los campos de exterminio nazis, 5000 de esos supervivientes consiguieron salvarse de una muerte cierta.
Este sauce llorón de hojas metálicas tiene la particularidad de llevar el nombre de los muertos del gueto, lo podéis apreciar en una foto de un poco más abajo.
 Cuando un judío fallece se reza la oración "kaddish", luego se repite en otra ceremonia llamada yahrzeit que me parece que es aniversario de l fallecimiento y así todos los años, muchos de los judíos enterrados en los diferentes cementerios judío no tienen quien les rece esa oración por motivos más que evidentes por lo todos aquellos que quieran pueden rezarlas esa oración con la mención de la palabra "kaddish" pensando en esos aquellos que no tienen quien les recuerde.
La costumbre de poner una piedra sobre su sitio de descanso lo descubrí en el cine, seguro que como muchos otros y recuerdo que puse una piedra en uno de esos tabernáculos, no recuerdo cual, seguro que da lo mismo, no debemos confundir a aquellos que sufrieron la desidia de todos los europeos en la segunda guerra mundial -y otras ocasiones anteriores- y como se comportan sus nietos con sus vecinos árabes en la actualidad.
 Detalle del sauce con los nombres de los mártires húngaros, hay que destacar al igual que Sanz Briz a otros héroes como Carl Lutz, Giorgio Perlasca, Angelo Rotta o Gennaro Verolino, quizás no parezca nada la cifra de los que pudieron salvar comparado con los 400000 judíos húngaros exterminados por los nazis, pero los que permanecieron callados y no hicieron nada no salvaron a ninguno, eso nos tiene que hacer pensar.
 Parte trasera del museo judío y que da a la plaza del memorial Raoul Wallenberg, a la izquierda se encuentra ese muro repleto de nombres con judíos húngaros que veis unas fotos más arriba, el sauce con las hojas metálicas con los nombres de los mártires húngaros se encuentra a la derecha, a vuestra espalda se encuentran unas oficinas de estudios hebreos a los que no hay acceso público y unos cuartos de baño.
 Otro detalle del memorial Raoul Wallenberg, fue construido por Imne Varga, escultor húngaro de gran fama, data de 1991, evidentemente no pueden constar el nombre de los 400000 muertos pero se levanta sobre las fosas comunes de aquellos asesinados por los nazis durante la guerra.
 Entrada de la sinagoga, de fuerte inspiración bizantina como podéis apreciar no es la única sinagoga de Budapest, en mi paseo sin rumbo del gueto pude ver otra sinagoga más cerrada al público y otra más con acceso pero en restauración, para no variar me perdí y un lugareño muy amable que no hablaba ni papa de inglés o español me ayudó a situarme porque no tenía ni idea de donde estaba, lo curioso es que quise volver por la zona porque vi una pared llena de impactos de bala y quise fotografiarla y fui incapaz de encontrarla.
Dedicarle un rato en vuestro paseo por Budapest, no se si servirá para que nos entre en la mollera un poquito de humanidad o no, pero por intentarlo que no quede.
 En el gueto hay unas construcciones de Art Nouveau muy curiosas, son seis patios con siete bloques de edificios comunicados repletos de lugares para comer o tomar algo muy económicos, atención, los húngaros son amigos de tener la música a toda pastilla, en todos los sitios que comí la música estaba a toda pastilla pero recuerdo que me comí  una sopa de judías y un gulag que estaba buenísimo, el vino también es recomendable; esta construcción data de 1902 y fue diseñada por Gyözö Czigler, estos pasillos interiores son parelelos a la calle Király, una calle muy agradable de pasear y pararse en sus cafés o escaparates.
 Una sorpresa muy agradable dentro del barrio judío es encotrarse con negocios kosher aún abiertos, con panaderías, pastelerías -dignas de que un goloso se de un buen atracón- y en las que alguna tiene nombres que evocarán otros tiempos, este café si lo notáis se llama Spinoza.
Como os decía, pasear por el barrio judío es toda una experiencia vital, imagino que con el transcurso del tiempo todo esto irá "degenerando" y se convertirá en un parque temático pero mienstras tanto disfrutemos de él y todos sus encantos.
Este es el último vestigio del  muro que rodeaba el gueto de Budapest, esa pared que veis pintada y que ahora es un parque infantil en la calle Király.
Otra toma del patio del memorial y el museo judío.

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